Go back to those gold soundz
And keep my advent to your cell
Because it’s nothing that I don’t like
Is it a crisis or a boring change
When it’s central, so essential
It has a nice ring when you laugh
At the low-life opinions
And they’re coming to the chorus now

I keep my address to yourself
Cause we need secrets
We need secrets
Back right now

Because I never want to make you feel
That you’re social, never ignorant soul
Believe in what you want to do
And do you think that is a major flaw
When they rise up in the falling rain
And if you stay around with your knuckles ground down
The trials over, the weapon’s found
Keep my address to myself
Cause it’s secret
Cause it’s secret-cret-cret-cret-cret-cret-cret-cret

Back right now
So drunk in the May sun
And you’re the kind of girl I like
Because you’re empty, and I’m empty
And you can never quarantine the past
That you remember in December
That I need you when you’re gone
And if I go there, I would stay there
Because I’m sitting here too long
I’ve been sitting here too long
And I’ve been wasting
Allocating outward
For the last word
Last words come up
All you’ve got to wait…

En 1966: No Beatles ni Rolling Stones… The Byrds! Una joyita sixtie, esa guitarra que quiere emular los solos del Coltrane màs extremo y mistico, la entrada mortal del bajo, las voces hipnoticas…en fin, que temazo!

En estas épocas de temblores financieros, bancos que quiebran, tsunamis, ciclones, terremotos y todo eso…la mejor noticia: viene R.E.M !

Near Wild Heaven > R.E.M. 1991

Supongo que todo el mundo conoce esta canción y mas los treintañeros o por ahí cerca que ya escuchan fm Aspen como yo ahora. Ja. La canción pertenece al disco Out of Time un disco desparejo, pero creo que el más vendido, ya que allí esta el single Loosing My Religion, el tema que los llevo a las grandes ligas del rock o mainstream, ya saben que es eso: tapa de la Rolling Stone, se juntan con Bono y otros caraduras en campañas benéficas, etc.Pero bueno, nadie es perfecto.

Volviendo a Near Wild Heaven, este es uno de los pocos temas que tiene a Mike Mills en la voz principal sumándose la de Michael Stipe para crear hermosos arreglos vocales dignos de los maravillosos Beach Boys. El tema es quizás el ejemplo perfecto de melodía pop à la R.E.M: pegadiza y optimista, lo cual contrasta en este caso con la letra más bien melancólica de Michael Stipe. Por otro lado, el bajo siempre avispado de Mills agrega lindas cadencias. Y se distingue, como siempre, el estilo arpegiado y discordante de la guitarra Rickenbacker del sutil mago llamado Peter Buck.

Si existe el Reino Celestial estaría bueno que los ángeles que andan por allí no anden tocando harpas sino Rickenbakers y que se sepan, antes que nada, las canciones de R.E.M. Pero bueno, mientras tanto sientan como instantáneamente un mar de endorfinas comienza a inundarlos..

Ah, y pueden cantar si quieren ;)

Whatever it takes I’m giving

It’s just a gift I’m given

Try to live inside

Trying to move inside

And I always thought that it would make me smarter

But it’s only made me harder

My heart thrown open wide

In this near wild heaven

Not near enough.

Living inside

Living inside

Near wild heaven

El lado B de “Oar” comienza con ritmo country en “Broken Heart” mientras Spence tranquilamente va enumerando sus debilidades que estaban, asi parece, llegando a un punto muerto. Luego sigue uno de los momentos más lindos del disco en la balada resplandeciente “All Come To Meet Her” donde destacan los punteos de la guitarra rocking entre murmullos y los versos casi tarareados. Luego sigue el folk “Book of Moses” el cual esta rodeado del sonido ambiente de una lluvia persistente con truenos que irrumpen como detonaciones y alguien por ahí picando piedras o algo asi y no es difícil imaginarse un condenado con grillete, trabajo duro y una Biblia gastada en el bolsillo…y de repente se despeja y el sol sale en “Dixie Peach Promenade” un alegre paseo mientras Skip habla de comprase comida Zen para aprender a pensar!? Y luego juguetón habla de tranquilizantes:

“..I could use some ying for my yang
That would make everything right
I will stay by your side for today
You’ll stay underneath me tonight..”

Ya en “Lawrence Of Euphoria” la guitarra ebria de Spence lo acompaña de juergas mientras él alegre y saltarín va recordando noches de chicas que besan como rocas y canta con garganta de arena: ..There’s Ellie Mae from Californ-i-ey and I’m Lawrence from Euphoria…

Y llegamos a la odisea crepuscular “Grey Afro”, que nos sumerge en un ritual percusivo hipercolgado de bajos reprocesados en estudio que suenan como tablas hindúes y la bateria de fondo, en un mar de modulaciones, parece estar surfeando entre el siseo de las olas/ondas de sonido que van y vienen…A esta altura la voz y la lírica de Spence es apenas discernible, ya casi trascendental…Al final queda la sensación de que Skip Spence escucho el canto de las sirenas mientras el mar embravecido de sonidos se lo fue llevando en mente y espíritu confundiéndose en Uno. Como buscaba, quizas.

En fin, el disco “Oar” contiene composiciones increíbles, innovadoras y singulares aun dentro de sus tradicionales influencias y refleja cierto talento visionario que los dioses suelen escamotear a los hombres. Algunos genios como Poe conocieron ese camino pedregoso y sublime del arte…Creo que por allí también habrá pasado el cowboy cósmico: Alexander “Skip” Spence.

El disco “Oar” de Alexander “Skip” Spence es simultáneamente, escapando a toda lógica binaria, uno de los discos mas complejos y simples que haya escuchado alguna vez. Además de ser totalmente inhallable en estos puntos australes del globo siempre fue considerado una extrañeza y uno de los experimentos más alocados de la psicodelia 60’s que hoy gracias a la “telaraña virtual global” esta a solo unos clics de distancia. Es un fiel documento de la combustión creativa y mental que cataliza la ingesta excesiva de psicotrópicos en las mentes creativas. La lista de “caídos en combate y sobrevivientes”, anoten: Syd Barrett y Brian Wilson entre otros, sigue alimentando el morbo de las generaciones posteriores-nos- y la obvia curiosidad por vidas intensas y desbocadas tanto como los hipsters y los beats lo fueron para aquella luminosa generación que vaya a saber quien denomino flower power. En fin, nostalgia contracultural en épocas de simulacro, sociedad del espectáculo, modernidad liquida, débil o lo que sea segun el ultimo filosofo de moda..

Volviendo a “Oar”. Podría definirlo, en función de su singularidad, como un objeto poliédrico sonoro tan delicado y raro como un copo de nieve esculpido a mano que brilla reflejando sus contornos a través de una luz estroboscopia que surge de su interior.

La instrumentación minimalista de las canciones, ejecutada completamente por “Skip”, hace uso y ganancia de las limitaciones técnicas de una consola de 4 canales. Se sabe que al salir de su internación forzosa, volviendo en pijamas y en moto a su cabaña en Nashville, grabo estas canciones-testamento en cuatro dias a principios de diciembre del año 1968. El sonido volátil, antojadizo y enmarañadamente estructurado se manifiesta en formas diversas desde baladas acústicas hasta climáticos lamentos country, en las cuales carga un peso taciturno en cada palabra, acordes e incluso en su percusión templada creando una sutil trama rítmica. La voz susurrada y deshidratada de Spence desciende hasta los más bajos registros, indiferente como si estuviera soportando la sed bajo un calor seco en el desierto. Y en su aislamiento, su mente migratoria le da un impulso travieso a sus bromas insolentes tanto como a las meditaciones sobre la muerte y el amor.

El disco abre con “Little Hands”, una de sus mejores canciones, con un riff re-ganchero de guitarra que nos recuerda que él supo ser un rocker de San Francisco con su banda Moby Grape, mientras, con cierto espíritu misericordioso reflexiona sobre su inestable vida. En el próximo tema-zo “Cripple Creek”, su voz desciende al barítono, un registro a lo Johny Cash, mientras esparce revelaciones desde el lecho de hospital y sus punteos de guitarra airosos tejen una trama alabeada y cálida.           El devocional “Diana”, nombre al cual evoca una y otra vez, arroja la percusión al fondo de la mezcla mientras se entremezclan la guitarra acústica quejumbrosa principal y la eléctrica asordinada también un poquito llorona. Llegamos al momento en cual “Oar” desciende en su clima, como las olas del mar en bajamar, en “Weighted Down”, y entonces repite como en un mantra:

“Weighted down…by possessions…

Weighted down…by the gun…

Waited down…by the river…

For you…to come…”

Aunque triste, el tono emocional de Spence nunca cae preso de la autocompasión. Allí hay un innegable y sentido corazón que juzga el destino con tranquilidad, como se refleja en cada silaba de los versos.Y entonces se llega al final del lado A con la joya del disco, la ingrávida “War in Peace”, la cual parece emanar de un cámara de eco etérea. La guitarra eléctrica de Spence estalla por la mitad del tema fragmentaria y cayendo como una lava centelleante en tanto reverberan chiflidos y susurros, rompen herméticos hit-hats caen las líneas de bajo como piedras que se desmoronasen cuando el riff de la guitarra esparce ya al final un flujo de partículas en un estallido cósmico. Un magnífico viaje sideral del primer y quizás único cowboy espacial que traspaso nuestro espacio-tiempo llegando a esa galaxia que podemos bautizar: “Skip” Spence.

Continuará…

I’m only sleeping

When I wake up early in the morning
Lift my head, I’m still yawning

When I’m in the middle of a dream
Stay in bed, float up stream (Float up stream)

Please, don’t wake me, no, don’t shake me
Leave me where I am, I’m only sleeping

Everybody seems to think I’m lazy
I don’t mind, I think they’re crazzy
Running everywhere at such a speed
Till they find there’s no need (There’s no need)

Please, don’t spoil my day, I’m miles away
And after all I’m only sleeping

Keeping an eye on the world going by my window
Taking my time

Lying there and staring at the ceiling
Waiting for a sleepy feeling…

Please, don’t spoil my day, I’m miles away
And after all I’m only sleeping

Ooh yeah

Keeping an eye on the world going by my window
Taking my time

–John Winston Lennon

Llegué un poco tarde a Crooked Rain, Crooked Rain. Bueno, unos pocos años más tarde a mediados de los 90s, en plena adolescencia, era mucho tiempo. Y jamás hubiese descubierto a Pavement si no fuera por una pequeña nota de la revista indie La Libélula. La nota no decía mucho sobre la música de Pavement pero decía lo indispensable para contagiarte curiosidad, algo así como: “Son un producto de una rarísima conjunción astral” y “separan tu alma de tu cuerpo, te elevan y te abandonan justo ahí donde todo termina; aquí” Cuando al fin pude escuchar algo, eso fue Crooked Rain, Crooked Rain. El cd lo encontré en Lomas de casualidad y al increíble precio oferta de $ 12 en esa disquería para melómanos, ya saben; la que atienden el par de viejos jazzeros bastante amargos pero que tienen discos excelentes.

En su momento la ironía distante, la apatía, la confusión y otros tics  le fueron achacados a la llamada generación slacker, aquella del sonido lo-fi propio de las grabaciones caseras y del espíritu D.I.Y. Ahora bien, Pavement aunque compartía algunos de esos tics, nunca perdieron la originalidad y el encanto. 

 Además, Crooked Rain se me revela hoy también como un disco intenso, conmovedor y desafiante. Ahora, con la distancia, me parece mucho más fuerte la figura de Stephen Malkmus berreando “Career, Career…Korea!” al final de Cut Your Hair que la figura de Kurt Cobain pegándose un tiro. El lema “mejor es quemarse que desvanecerse” del ultimo mártir? del rock quizás marque el  fin del mito romántico del rock entendido como contracultura. 

Stephen Malkmus, mientras tanto, afirmaba que era mejor desvanecerse pero sin cerrar la boca. Seguir viviendo y aprendiendo después de todo.                                 
Escuchar y disfrutar las letras del disco 10 años después da lugar a la caída de ciertos mitos sobre el grupo y también a la reafirmación de algunas características que lo hicieron único e incomparable, a saber:
i) Pavement hizo mucho más que usar la ironía, la burla sofisticada, como recurso expresivo. Lo suyo fue desolemnizar todo, empezando por el rock como forma de estrellato hasta la supuesta pureza del rock independiente (Range Life, Cut Your Hair, Fillmore Jive).
ii) Ninguna banda capitalizó mejor la influencia de The Fall (Hit The Plane Down).
iii) Ninguna banda capitalizó mejor la influencia de R.E.M (Gold Soundz).
iv) Provenían de una coyuntura típicamente indie-post-punk, pero nunca renegaron de la tradición y de hecho a partir de Brighten The Corners lograrían un acercamiento al rock clásico, el folk y la psicodelia 60’s de bandas como The Kinks, Stones, Love y The Byrds en una forma realmente inaudita y sin alardes enciclopedistas.

v) Sabían tocar y también equivocarse mientras el juego se lo permitiese. Por eso eran capaces de ir de la disolución líquida de la canción  en Newark Wilder hasta las melodías pop-folk más puras de Range Life, pasando por la épica rockera à la Suede en Fillmore Jive.  Y también podían homenajear a un jazzman como Dave Brubeck en 5-4= Unity recreando al impetuoso estilo bebop, aquel que supiera enloquecer al beat Kerouac. Ah, y eso sin caer en el fraude del eclecticismo.
vi) Usaron la psicodelia como un disparador en la gestación de la canción, y no como un simple adorno bizarro. La definición de psicodelia de Pavement no figura en ningún diccionario de rock. Son canciones sin ningún peso específico, que parecen flotar sobre unas pocas notas sueltas, como en Newark Wilder o en Heaven Is A Truck.
vii) Su fuerte noción anti-imagen de rock; de universitarios un poco slackers, los videos geniales con ese humor tan Pavement, los delirantes collages de las tapas, los créditos absolutamente confusos, donde no se distinguen bien ni los nombres de los integrantes.

Una década después, los créditos siguen tan difusos como siempre, pero no hay confusión en Crooked Rain. Todo lo contrario, hay una precisión envidiable. Ningún otro disco refleja mejor ese estado de estar recontra hinchado las pelotas de muchas cosas y tener ganas de decirlo. Y nadie lo cantó con la sincera arrogancia de Stephen Malkmus, con ese tono imperativo y urgente (“cortate el pelo”, “dejá de respirar”, “estrellá el avión”, “dejame dormir”) de alguien que está realmente harto y quiere decirlo todo en una canción en vez de fingir levedad teen cuando ya estaba  al borde de los 30 años. Dejando surgir una necesaria catarsis emocional.                                             Ahora me pregunto qué ironía, qué supuesto sarcasmo encontraban los periodistas y los críticos en un tema como Stop Breathin’, una canción que habla de la frustración adolescente a través del recuerdo de un partido de tenis perdido: “Paren de respirar… paren de respirar por mí ahora… Escribilo en una tarjeta postal: Papá me vencieron, me vencieron…”. Como en tantos temas del disco, ni es necesario saber la letra para entender de qué va la canción: hay una tristeza perdurable en la melodía del estribillo y un final dramático, lleno de derrota, de rabia contenida. Toda esa bronca escondida bajo la alfombra, ese autoreproche, aparecen también en Silent Kid (“Chico introvertido, nadie te recuerda…no tenes carácter, como para que alguien te reconozca”), en Range Life (el relato de alguien que pretende tener su “vida arreglada” en diversos  órdenes y aun no lo logra) y en Gold Soundz se pregunta “¿esto es una crisis u otro cambio aburrido?.. ya estuve mucho tiempo sentado acá, me he desperdiciado”.

Pero hay canciones que van directo a los bifes, en donde brilla ese reverendo cansancio del estado de las cosas  y ahí Crooked Rain, esa lluvia retorcida y no púrpura como la de Prince, la embiste contra la estupidez; ese mal tan subestimado. Elevate Me Later es un cachetazo insuperable al inconformismo y la rebeldía tonta del rock. “Me gustaría chequear sus protestas públicas”, canta Malkmus. “¿Por qué te estás quejando?”, pregunta. “Hay tantas fortalezas y formas de atacar, entonces por qué te estás quejando?”. En Unfair Malkmus ya no soporta ni al paisaje que lo rodea, se hinchó las pelotas de las pequeñas y burguesas escenas cotidianas, de sus vecinos, de todo… Y en su tema mas conocido Cut Your Hair, con su intro y estribillo de hit-inofensivo es un explosivo que te estalla cada vez que la escuchás, una de las críticas más penetrantes y elegantes que se le hayan hecho al “sistema del rock”:

 

Si dudás te morís
Mirá alrededor, alrededor
El segundo baterista se ahogó
Ya encontraron su teléfono
La escena de la música está loca
Aparecen bandas todos los días         Justo el otro día vi a una  
Una banda nueva especial
Recuerdo haber mentido
No recuerdo una línea
No recuerdo una palabra
Pero no me importa, no importa, realmente no me importa
¿Viste el pelo del baterista?…
Las canciones son importantes cuando son compradas
Y también te compran a vos
Andá sin chistar a la sala de ensayo
La dedicación y la fama son nuestra carrera.
Carrera, carrera…Corea!  

Hesitate you die
Look around, around
The second drummer drowned
His telephone was found

Music scene’s crazy
Bands start up each and every day
I saw another one just the other day
A special new band
I remember lying
I don’t remember a line
I don’t remember a word
But I don’t care , I care, I really don’t care
Did you see the drummer’s hair?…

Songs mean a lot when songs are bought
And so are you
Face right down to the practice room
Attention and fame’s a career
Career, Career, Career… 
Korea!

 

Hay pocos discos tan rockeros como Crooked Rain, una extraña  y deconstructiva celebración tautológica del rock ↔ Θ…Es un disco de Θ, que habla sobre el Θ, que cuestiona al Θ, que se rie del Θ y que tiene, desde ya, muchas influencias del Θ.

Hoy en el Θ el pastiche y la estupidez son norma, y ya no hay riesgo ni ironía útil ni mito que desmontar. En los versos inconclusos de  Fillmore Jive Malkmus observa “a los chicos de las Vespas y sus miradas tristes” y le da las “buenas noches a la era del Rock and Roll” porque simplemente “necesita dormir”.

Una canción antes, en Hit The Plane Down, hablaba de un sueño sin sobrevivientes en un avión que se estrella, como en el pico de hartazgo del disco. Pero al final de todo sólo dice buenas noches…es mejor desvanecerse.